I
Desdichada vida la
mía que nunca me he enamorado
Y que en mis
sueños a mi musa he encontrado
Pero hasta ahora
ninguna de las que miro se parecen
Y en vano intento
encontrarla y siempre he fracasado.
II
Oh rubia de ojos
marinos porque no existe en mi mundo
Y porque te mofas
de mi apareciendo en mis sueños más profundo
Haciéndome ilusionarme
por largos y tortuosos segundo
Y yo sin poder
alcanzarte pues no se puede amar a un difunto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario